El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, recibió este miércoles en Washington al canciller mexicano Roberto Velasco, en un encuentro que ocurre mientras ambos gobiernos buscan avanzar hacia un acuerdo comercial que permita contener nuevas presiones arancelarias.
La reunión se realizó a puerta cerrada y forma parte de una agenda bilateral marcada por tres asuntos estratégicos: comercio, seguridad y migración. El encuentro también coincidió con la presencia en Washington del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien mantiene conversaciones con autoridades estadounidenses para alcanzar acuerdos comerciales.
Comercio y aranceles dominan la agenda bilateral
Aunque Rubio y Velasco evitaron responder preguntas sobre la disputa comercial entre Estados Unidos y Canadá, el contexto coloca al comercio como uno de los principales factores políticos de la relación entre México y Washington.
México busca evitar nuevas medidas arancelarias y preservar las condiciones favorables para sus exportaciones hacia Estados Unidos, mientras continúa la revisión bilateral del T-MEC.
La Secretaría de Economía informó previamente que 85% de las exportaciones mexicanas mantienen arancel cero y que las negociaciones con Washington avanzaron en sectores como acero, aluminio, cadenas de valor y sustitución de importaciones provenientes de Asia.
En ese escenario, la presencia simultánea de Velasco y Ebrard en Washington refuerza la estrategia mexicana de separar los distintos frentes de negociación, pero mantenerlos coordinados.
Seguridad y migración también entran en la conversación
La reunión entre Rubio y Velasco no se limitó al componente económico.
De acuerdo con información del Departamento de Estado, Rubio planteó la necesidad de adoptar acciones contra la migración irregular, el tráfico de fentanilo y otras drogas, así como contra organizaciones criminales y el flujo de armas.
México, por su parte, destacó los avances en materia de seguridad y reiteró que la cooperación bilateral debe mantenerse bajo principios de respeto a la soberanía, integridad territorial, responsabilidad compartida y confianza mutua.
La posición mexicana busca evitar que la cooperación en seguridad se convierta en un mecanismo de presión política sobre el gobierno de Claudia Sheinbaum.
México busca margen de negociación frente a Washington
El encuentro ocurre además en un momento particularmente sensible para Norteamérica.
La confrontación comercial entre Estados Unidos y Canadá elevó la incertidumbre alrededor del futuro del T-MEC, después de que ambos gobiernos endurecieran sus posiciones arancelarias. Para México, el escenario representa un riesgo, pero también abre un espacio para reforzar su relación económica con Washington.
La administración de Sheinbaum ha mantenido una postura de negociación directa con Estados Unidos y apuesta por demostrar que México puede ofrecer certidumbre a las cadenas productivas norteamericanas.
En ese tablero, el diálogo político entre Rubio y Velasco adquiere relevancia porque conecta las negociaciones comerciales con los temas que Washington considera prioritarios en materia de seguridad y migración.
El siguiente movimiento estará en la mesa comercial
El gobierno mexicano sostiene que existen condiciones para avanzar hacia un entendimiento que reduzca las presiones arancelarias y fortalezca la relación económica bilateral.
La reunión de este miércoles no representa por sí misma un acuerdo, pero sí confirma que los canales diplomáticos permanecen abiertos mientras los equipos económicos buscan resultados concretos.
Para México, el desafío será mantener los avances comerciales sin ceder terreno en asuntos vinculados con soberanía y cooperación en seguridad, en una relación donde Washington continúa utilizando el comercio como una de sus principales herramientas de negociación.
Foto: AFP
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