A medida que se acerca el Congreso General Ordinario de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), previsto para febrero de 2026, la ausencia de Carlos Aceves del Olmo abre un espacio inédito para la recomposición interna.
En ese escenario, Alejandro Martínez Araiza se ha convertido en una figura que incomoda tanto al sindicalismo tradicional como a los equilibrios políticos que históricamente han sostenido a la central obrera.
Una narrativa contra el corporativismo
Desde la dirigencia del Sindicato Nacional del Comercio (SNAC), el líder sindical ha sostenido un discurso frontal contra el charrismo sindical, el abandono estructural de los trabajadores y las fallas del sistema de justicia laboral.
Esa postura lo ha colocado en abierta confrontación con liderazgos históricos, incluidos cuadros cercanos a la actual dirigencia nacional.
Ejes que definen su posicionamiento político:
-
Crítica directa al modelo sindical corporativo.
-
Defensa del fortalecimiento del Capítulo 23-A del T-MEC.
-
Promoción de una agenda laboral regional con Estados Unidos y Canadá.
-
Construcción de legitimidad interna mediante procesos de votación abiertos.

Polarización y respaldo
Si bien el dirigente ha denunciado campañas de difamación en su contra, su reelección con el 94 % de los votos en el SNAC sugiere que conserva una base sólida.
Para algunos sectores, representa una oportunidad de renovación; para otros, una figura de disrupción institucional.
Escenario rumbo a 2026
Fuentes internas en la central obrera señalan que Alejandro Martínez Araiza podría convertirse en un referente del ala no corporativista de la CTM, apoyando y proyectando liderazgos como Alfonso Godínez y Fernando Salgado.
De modo que, su eventual irrupción pondría a prueba la capacidad de adaptación de la confederación frente a un entorno laboral marcado por nuevas reglas comerciales, tecnológicas y políticas.
TAMBIÉN PODRÍAS LEER:
Alejandro Martínez Araiza articula postura intergeneracional para revisión T-MEC











