
WASHINGTON.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, extendió por un año la declaratoria de “emergencia nacional” sobre Venezuela, alegando que continúa la erosión de los derechos humanos y la persecución de dirigentes opositores en ese país.
En una carta a los líderes de la Cámara de Representantes y el Senado, Obama señaló que “es necesario continuar la emergencia nacional declarada en la orden ejecutiva 13692 con respecto a la situación en Venezuela”, que el mandatario había ordenado en marzo de 2015.
Mientras, ayer hubo, por segundo día consecutivo, enfrentamientos entre manifestantes y policías, en San Cristóbal, Venezuela, fronteriza con Colombia.
Los disturbios dejaron un herido y un vehículo oficial quemado y se suscitaron tras el fallo judicial que redujo las facultades del Parlamento.
APELAN A LA OEA
El Parlamento venezolano —de mayoría opositora— pidió a la Organización de Estados Americanos (OEA) mediar en la crisis institucional agravada por un fallo que redujo sus poderes, una apuesta compleja pues el gobierno acusa al titular del organismo regional, Luis Almagro, de respaldar maniobras “golpistas” opositoras.
La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) acordó solicitar que se aplique el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana para que la OEA intervenga en el choque de poderes, que se registra desde hace dos meses cuando esa coalición asumió el control de la Asamblea Nacional, luego de elecciones legislativas.
En su exhorto, el bloque opositor adujo que una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que anuló facultades de control legislativo, ha generado una “alteración del orden constitucional que afecta gravemente la democracia”.
La MUD también postergó el anuncio previsto para ayer sobre el mecanismo de ley que empleará para sacar del poder al presidente Nicolás Maduro, informó el dirigente Jesús Chúo Torrealba.
“Hoy no habrá anuncio a raíz de las circunstancias de hace 48 horas con la sentencia del TSJ”.










