El empresario Amílcar Olán Aparicio, identificado por su cercanía con los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, dejó el exclusivo penthouse que habitaba en Lugano, Suiza, tras ser localizado por un equipo periodístico.
La propiedad, ubicada en la zona de Vía Collina d’Oro número 20, fue señalada como su refugio de lujo mientras enfrentaba señalamientos por presunto tráfico de influencias y contratos millonarios con gobiernos estatales mexicanos.
La noticia de su localización y posterior abandono del inmueble ha generado interés público, ya que Olán es considerado una figura clave en la red de contratistas beneficiados durante el sexenio anterior.
A pesar de los reportes periodísticos y las investigaciones sobre su fortuna y vínculos políticos, la Fiscalía General de la República (FGR) ha negado la existencia de órdenes de aprehensión o investigaciones abiertas en su contra hasta el momento.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es el nivel de vida que llevaba Olán en Suiza. El penthouse que habitaba cuenta con aproximadamente 200 metros cuadrados, alberca privada y una vista privilegiada al Lago de Lugano.
Tras su salida, la propiedad fue puesta nuevamente en renta en plataformas inmobiliarias por un costo de 15,000 francos suizos mensuales, equivalentes a cerca de 320,000 pesos mexicanos.
El inmueble donde residía Amílcar Olán destaca por su ubicación en una de las zonas más exclusivas de Lugano, ciudad suiza conocida por su alto nivel de vida y su atractivo para empresarios internacionales. El penthouse, de 200 m², incluye una alberca privada, amplias terrazas y acabados de lujo, además de ofrecer una vista panorámica al lago y a las montañas circundantes.
De acuerdo con reportes, Olán habría realizado cambios en su apariencia física, como una posible cirugía facial y el uso de barba y bigote, para pasar desapercibido. Además, utilizaba el nombre «Jorge Olán Aparicio» en su correspondencia y trámites locales.
La residencia era también el hogar de su familia, cuyos hijos asisten a una escuela privada en Suiza con un costo anual de 1,888,000 pesos en colegiaturas.
La decisión de abandonar el penthouse se produjo después de que un equipo de periodistas mexicanos, encabezado por Irving Pineda de TV Azteca, lograra localizarlo tras varios días de seguimiento. La exposición mediática sobre su paradero y estilo de vida habría motivado a Olán a dejar la propiedad de manera repentina, según los reportes disponibles.
Tras su salida, la vivienda fue puesta nuevamente en el mercado de renta, lo que confirma que el empresario ya no reside en el lugar. Hasta el momento, no se ha informado sobre su nuevo paradero ni sobre posibles acciones legales en su contra, ya que la FGR sostiene que no existen investigaciones abiertas.
A pesar de los señalamientos por presunto tráfico de influencias, contratos millonarios y su presunta participación en un esquema de «huachicol fiscal» que habría causado un daño a la Hacienda pública estimado en 834 millones de pesos, la Fiscalía General de la República ha reiterado que no existen órdenes de aprehensión ni carpetas de investigación abiertas contra Olán.
La presidenta Claudia Sheinbaum declaró recientemente que cualquier investigación debe basarse en pruebas y no solo en dichos mediáticos: «Si la Fiscalía tiene suficientes elementos para cualquier persona, cualquiera, no importa de dónde sea, para abrir una carpeta de investigación, que lo haga… Pero no es un dicho de un medio de comunicación, es realmente pruebas que hagan que una Fiscalía, cualquiera que esta sea, estatal o federal, abra una carpeta de investigación».
Amílcar Olán inició su trayectoria como contratista con adjudicaciones menores, pero durante el sexenio de López Obrador su empresa Romedic obtuvo contratos por más de 490 millones de pesos entre 2020 y 2022, principalmente para suministrar material médico a los gobiernos de Quintana Roo y Tabasco con recursos del extinto INSABI.
Además, investigaciones periodísticas han documentado su participación en proyectos emblemáticos como el Tren Maya y la refinería de Dos Bocas. En junio de 2026, Olán constituyó nuevas empresas en Texas, Estados Unidos, como Stone Basáltico LLC, poco antes de que se hiciera pública la cancelación de la visa de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente.
El caso de Amílcar Olán ha reavivado el debate sobre la fiscalización de los contratos públicos y la rendición de cuentas en México. Aunque hasta ahora no existen procesos judiciales en su contra, la exposición de su estilo de vida en el extranjero y la magnitud de los recursos públicos involucrados han generado cuestionamientos sobre la eficacia de los mecanismos de control y la transparencia en la asignación de contratos.
Por ahora, el empresario permanece fuera del alcance de las autoridades mexicanas y sin cargos formales, mientras su caso sigue siendo objeto de seguimiento por parte de medios y organizaciones civiles dedicadas a la lucha contra la corrupción.
La atención mediática sobre Amílcar Olán podría aumentar la presión para que las autoridades revisen los contratos y las operaciones financieras vinculadas a sus empresas. Sin embargo, mientras no existan investigaciones formales o cargos en su contra, el empresario mantiene su libertad de movimiento y la posibilidad de continuar sus actividades empresariales en el extranjero.
El caso pone en el centro del debate la necesidad de fortalecer los sistemas de fiscalización y la cooperación internacional para el seguimiento de recursos públicos y posibles actos de corrupción, especialmente cuando los involucrados trasladan su residencia y operaciones fuera de México.
Con información de Debate
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