La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó de manera categórica cualquier señalamiento que vincule al gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador con el crimen organizado. Durante su conferencia matutina, afirmó que la administración anterior actuó bajo principios distintos a los de gobiernos pasados y sostuvo que no existen elementos que acrediten una relación con grupos delictivos.
Las declaraciones ocurren en un contexto de creciente debate político tras recientes versiones relacionadas con el papel de autoridades mexicanas en el combate al narcotráfico y las declaraciones del exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar.
Sheinbaum respalda al expresidente
La mandataria aseguró que el gobierno encabezado por López Obrador nunca mantuvo vínculos con organizaciones criminales y enfatizó que su propia administración mantiene la misma postura.
De acuerdo con Sheinbaum, la estrategia de seguridad impulsada desde 2018 se diferenció de administraciones anteriores al priorizar la atención a las causas sociales de la violencia, además del fortalecimiento de las instituciones encargadas de combatir al crimen.
La presidenta también llamó a distinguir entre señalamientos políticos y hechos sustentados con pruebas, insistiendo en que las acusaciones deben respaldarse con evidencia y no con especulaciones.
Cita declaraciones de Ken Salazar
Como parte de su argumentación, Sheinbaum hizo referencia a declaraciones recientes del exembajador estadounidense Ken Salazar, quien habría señalado que durante su gestión no contó con indicios que demostraran vínculos entre López Obrador y organizaciones criminales.
La titular del Ejecutivo sostuvo que dichas declaraciones contribuyen a desmentir versiones que, desde distintos sectores, han intentado relacionar al exmandatario con el narcotráfico.
No obstante, también reiteró que el gobierno mexicano continuará colaborando con autoridades internacionales en materia de seguridad, siempre bajo el principio del respeto a la soberanía nacional.
Debate político continúa
Las declaraciones de Sheinbaum se producen en un momento de alta tensión política, en el que diversos actores han reavivado el debate sobre la estrategia de seguridad aplicada durante el sexenio pasado y la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
Mientras la oposición mantiene cuestionamientos sobre los resultados obtenidos frente a la violencia, el gobierno federal insiste en que no existen pruebas que acrediten complicidad institucional con el crimen organizado y sostiene que las investigaciones deben basarse únicamente en evidencia verificable.
Sin cerrar la discusión pública, la presidenta reiteró que su administración continuará defendiendo la actuación del gobierno anterior cuando considere que existan afirmaciones sin sustento documental.
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