El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, permanece en territorio sinaloense y cuenta con escolta estatal, luego de las especulaciones generadas por su ausencia pública en días recientes.
La declaración ocurrió en medio de cuestionamientos políticos y mediáticos sobre el paradero del mandatario estatal, particularmente por el contexto de violencia y tensión que enfrenta la entidad. Desde el gobierno federal se buscó frenar versiones que apuntaban a una posible salida del país o a un alejamiento operativo del gobernador.
De acuerdo con Harfuch, Rocha Moya mantiene actividades en el estado y continúa bajo los esquemas institucionales de seguridad que corresponden a su cargo. La precisión se dio durante una intervención pública donde también se abordaron temas relacionados con seguridad regional y coordinación federal.
Crece presión política sobre el gobierno de Sinaloa
La situación ocurre en un momento delicado para la administración estatal. En las últimas semanas, Sinaloa ha permanecido bajo presión por hechos violentos, disputas criminales y cuestionamientos sobre la estrategia de seguridad.
La ausencia visible del gobernador alimentó versiones en redes sociales y espacios políticos sobre una posible crisis interna. Sin embargo, la federación decidió salir públicamente a aclarar la situación para evitar mayor especulación.
El mensaje de Harfuch también busca enviar una señal de estabilidad institucional en medio de un escenario donde el gobierno federal mantiene vigilancia sobre la evolución de la seguridad en la entidad.
Aunque no se detallaron actividades específicas de Rocha Moya ni agenda pública reciente, la confirmación oficial pretende cerrar el debate sobre su ubicación y reforzar la narrativa de coordinación entre autoridades estatales y federales.
Seguridad en Sinaloa mantiene foco nacional
La atención sobre Sinaloa continúa siendo prioritaria para el gabinete de seguridad federal debido al impacto nacional que tienen los hechos ocurridos en la entidad.
La presencia de grupos criminales, los operativos federales y la presión política han colocado nuevamente al estado en el centro de la discusión pública. En ese contexto, cualquier ausencia o silencio de actores políticos relevantes genera reacciones inmediatas.
La aclaración de Harfuch ocurre además en un momento donde el gobierno federal busca mantener control narrativo y evitar señales de desestabilización política en uno de los estados más sensibles en materia de seguridad.
Por ahora, la administración sinaloense no ha anunciado cambios en la agenda del gobernador ni modificaciones en sus actividades públicas, mientras continúan las expectativas sobre nuevas acciones federales en la región.
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