¿Autoconstrucción de vivienda? José Reynoso González lo explica

El especialista en construcción y vivienda, José Reynoso González, explica en qué consiste este modelo y sus riesgos.
¿Autoconstrucción de vivienda? José Reynoso González lo explica

Ante la falta de vivienda propia en México, la autoconstrucción se ha convertido en una alternativa para que las personas tengan acceso a un hogar. Su popularidad ha sido tan relevante que alrededor del 60% de las casas del país han sido autoproducidas, según un estudio del Tecnológico de Monterrey.

El especialista en construcción y vivienda, José Reynoso González, explica que este modelo consiste en desarrollar casas, departamentos o inmuebles construidos por las mismas personas que los habitarán. Desde la elaboración de los planos del hogar y la contratación de trabajadores hasta la obtención de materiales.

A pesar de la popularidad, el especialista señala que la mayoría de las viviendas desarrolladas bajo este modelo carece de acompañamiento técnico y especializado, lo que genera asentamientos irregulares.

“El contexto económico ha llevado a muchas familias a optar por la construcción por fases. En lugar de levantar una vivienda completa de una sola vez, los proyectos avanzan de acuerdo con sus capacidades: primero la cimentación, después los muros y, más adelante, ampliaciones como recámaras o baños, y van solventando las deficiencias en el camino”, señala José Reynoso González.

Esto no solo genera deficiencias estructurales, sino también conexiones informales de electricidad y agua que implican riesgos, como cortocircuitos o fugas. Además, el alcantarillado suele gestionarse mediante fosas sépticas, que representan un peligro para la salud durante las temporadas de lluvia.

Asistencia técnica, la clave de la autoconstrucción: José Reynoso González

A pesar de estos problemas, el especialista asegura que la información clara, la capacitación y la asistencia técnica son claves para construir una casa segura, eficiente y habitable.

De acuerdo con Reynoso González, la asesoría directa permite optimizar recursos, reducir desperdicios y elevar la calidad de las viviendas, incluso cuando la construcción se realiza de manera progresiva.

“Este modelo, lejos de estancarse, debe evolucionar hacia formas más seguras, eficientes y organizadas. Impulsada por la innovación en materiales, el acceso a la asesoría técnica y una mayor conciencia sobre la calidad constructiva”, destaca.

Para evitar esta vulnerabilidad, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en colaboración con el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores y la Comisión Nacional de Vivienda, elaboró la Guía básica para la autoconstrucción de vivienda segura.

De igual manera, el especialista señala que la UNAM cuenta con el Manual de Autoconstrucción y Mejoramiento de Vivienda, en colaboración con Cemex, que ofrece los elementos básicos para la construcción.

La información especializada, el conocimiento sobre materiales y el acompañamiento técnico son la clave para que millones de familias que, paso a paso, construyen su hogar lo hagan con mayor seguridad, calidad y visión de largo plazo.

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