Marc le pone mucha salsa al Starlite México 2016

Marc le pone mucha salsa al Starlite México 2016
¡Se puede bailar! Esta frase la repitió Marc Anthony varias veces animando al público a arrancar la fiesta, que al final cuajó. Interpretó temas como Contra la corriente, Valió la pena y Vivir la vida. Fotos: Cortesía OCESA
¡Se puede bailar! Esta frase la repitió Marc Anthony varias veces animando al público a arrancar la fiesta, que al final cuajó. Interpretó temas como Contra la corriente, Valió la pena y Vivir la vida. Fotos: Cortesía OCESA
Para saber. Felipe Muñiz, padre de Marc Anthony, graba su primer disco a los 80 años con el apoyo de su hijo, según reveló la cadena Telemundo Una de las sorpresas de su material sería un dueto junto a Marc, quien ha estado al pendiente del proceso de grabación. Don Felipe cuenta con una formación como cantante de salsa, género que retomará en su material sin fecha de salida.
Jorge Santamaría

CIUDAD DE MÉXICO.

Marc Anthony sabe que para vivir la vida hay que bailar, reír, gozar y cantar sin preocupaciones.

Anoche, esa actitud llegó al infield del Hipódromo de las Américas como parte del Starlite México 2016, donde tres mil personas se olvidaron de las últimas lluvias de invierno y se anticiparon a la primavera.

Pero para entrar en ambiente y en calor se tuvieron que abandonar los asientos justo en el momento en que el neoyorquino de origen puertorriqueño apareció para abrir su noche con Valió la pena.

Aunque para ser un arranque guapachoso, los asistentes se vieron muy tiesos y poco ritmo. Ni siquiera la entrega que Marc le puso a su primera canción bastó para arrancar la fiesta.

El también actor tuvo que intervenir de inmediato. “¡Se puede bailar!”, gritó. Sólo algunos en la parte de abajo siguieron la instrucción para ir calentando motores.

En las gradas superiores muchos  prefirieron hidratar su garganta con uno que otro trago y las más sinvergüenzas insistían en ser las madres de un hijo de Anthony. Arranques que bastaron para una carcajada ocasional.

Como en cada uno de los conciertos de Marc Anthony, las chicas fueron las más expresivas. Y hubo alguien lo comprobó. Esa letra de despecho arrugó el rostro de aquellas que, apasionadamente, lo acompañaron en la canción. Dolor, nostalgia, recuerdos y más pudieron transcurrir en su expresión sentimental.

Algunos varones se limitaron a grabar. Por la fila 13, casi hasta arriba, del inmueble un chico sacó su celular y lo utilizó para mandar un mensaje de voz a alguien a un contacto de nombre Myriam.

Así que también fue una noche para desahogarse de los males del corazón.

“¡Se puede bailar!”, repitió Anthony hasta dos veces más y, poco a poco, se iba captando el mensaje, algo que se pudo sentir con el continuo temblor de las gradas metálicas.

“No me lo esperaba”, dijo gracias al lleno que tuvo, “muchas gracias por dejarme compartir esto con todos ustedes. Quiero que sepa. Qué todo se ve desde aquí”, continuó, antes de ser interrumpido por sus fans.

No defraudó a nadie: ni a chicas ni a grandes, así que detuvo tres veces su primera intervención para escuchar, mandar besos y regocijarse con el cariño de su gente.

“¡Yo trato, trato, trato, pero no te olvido!”, cantaba la gente durante Contra la corriente, el primer corte suficientemente escandaloso como para hacer que algunos meseros se tomarán un respiro en la escalera y también tuvieran su momento de deleite.

No faltaron los seguidores que prefirieron ver el show desde la pantalla de su teléfono móvil, bajar por tragos y/o permanecer en el lounge del lugar con la voz del cantante como fondo.

La conductora Paola Rojas, el exfutbolista Luis Roberto Alves Zague y la actriz mexicana Altair Jarabo, entre otros, fueron parte de los que llegaron a sacudir el estrés con una noche salsera.

La banda no se quedó atrás con su tremenda batucada, sobre todo el baterista y timbales que expulsaron sudor y agua de tanto golpeteo. Además de sorprender a la gente, lo hicieron con su patrón quien presenció su virtuosismo de frente y los alentó con su meneo.

Juan Gabriel no estuvo presente anoche, pero se llevó un apasionado tributo con el que seguramente le zumbaron los tímpanos: Abrázame muy fuerte lo rememoró con unas notas de guitarra que, de pronto, dieron paso a Ahora quien.

A partir de este momento Marc tuvo lo que buscó: levantó a casi todos de sus incómodas y frías butacas negras para acompañarlo en un intenso coro en la canción ¿Y cómo es él?

Un trío de canciones que erizó a la mayoría de los presentes, los cuales aplaudieron la entrega del intérprete y brindaron sin importar que el ombligo de la semana apenas estaba por llegar.

“La altura no me está afectando en nada”, compartió cuando decidió dejar las tragedias para volver a a la fiesta con Vivir lo nuestro.

Mi papá me nombró Marco Antonio Muñiz, que es mexicano. La primera vez que escuché una canción cambió mi vida para siempre. Jamás hubiese pensado que iba a cantar en español, pero oí esta composición de Juan Gabriel y cambió”, dijo para rendir tributo al Divo de Juárez con Hasta que te conocí.

Hubo quienes se desesperaron del angosto espacio en las filas y aún así tomaron una pareja para dar vuelta y vuelta. En todo momento Marc buscó que lo acompañarán, así que recorrió el escenario de extremo a extremo alentando a cantar.

Llegó el momento del encore, para que él tomará aire y los que bailaron casi 90 minutos se secaran un poco el sudor que escurría.

Vivo en Estados Unidos y tengo varios amigos mexicanos y lo que está pasando en este momento da pena. Les prometo que estoy consciente de que haré todo lo posible por alzar mi voz y cambiar la dinámica.

Antes de irme les dedico esta próxima canción y la letra lo dice todo. ¡Fuck Donald Trump!”, dijo para provocar un rugido en todo el recinto. Mi gente fue la que dedicó a todo su público.

Cerró con Tu amor me hace bien y Vivir la vida, a las 23:05.


Source: Excelsior

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