Paracaídas y ajedrez, ¡ábranlos!

Paracaídas y ajedrez, ¡ábranlos!

                Si haces lo que siempre has hecho, obtendrás lo que siempre has obtenido.

                Anónimo.

 

Si la libertad (de expresión) vale algo —decía el escritor británico Eric Arthur Blair, graduado en el famoso y prestigioso Colegio Eton—, es por el derecho que otorga de poder decirles a los demás lo que no desean oír.

En México, se constata en diversos núcleos sociales y deportivos, existen personas con morboso gusto por la derrota y el fracaso. Aplauden la mediocridad y viven fascinados por el conformismo. Abel Quezada señalaba la masa que idolatraba al Toluco López y a la selección de futbol.

Si las Federaciones deportivas mexicanas fueran empresas, la de ajedrez, la Fenamac, ya habría quebrado y sus dirigentes habrían sido despedidos por falta de resultados y de productividad.

Si el empeño de Alejandro Preve Castro, con sus más de 20 años de esfuerzo por fortalecer, organizar, engrandecer el Carlos Torre Repetto y la Edarays, eclipsó las funciones del presidente y vicepresidente de la Fenamac, el candidato a la presidencia Mario Ramírez Barajas se presenta como un profesional de orden superior a éstos en experiencia, formación académica y deportiva.

Como ajedrecista en su época de estudiante, acaso haya alcanzado un Elo ligeramente superior a los 2,000 puntos. Fue director general de la Escuela de Educación Física, delegado del ISSSTE, subdirector general de comercialización y servicios en la Lotería Nacional. Subdirector de la Conade.

Posee dos maestrías en Master Europeo en organización y administración deportiva, becado por el Comité Olímpico Internacional (COI). Es miembro permanente del COM. Miembro y analista de la delegación mexicana que asistió a los Juegos Panamericanos de Mar del Plata 1995. Es maestro en la Universidad Anáhuac y candidato a doctor en Administración Pública.

Pero algo que rebasa la imaginación y aspiración de los dos oscuros dirigentes de la Fenamac, incluso lo que revela visión, capacidad, relaciones y habilidad de Mario Ramírez Barajas, por encima de algunos miembros de FNs es que, actualmente, es uno de los vicepresidentes de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). Pocos, muy pocos mexicanos alcanzan este nivel de distinción y posición de privilegio.

Uno de los objetivos de cualesquier entidad regional, además de la función de fomentar y promover su deporte, es colocar a uno de sus dirigentes en el seno de las Federaciones Internacionales. Desde ahí puede participar e influir directamente en los cambios que se gestan periódicamente en lo técnico, en lo comercial, en lo reglamentario.

Presidente y vicepresidente de Fenamac son un cero a la izquierda en materia de relaciones con las autoridades deportivas del país. El resto de deportistas viaja por todos los confines del planeta. Disponen de buenos entrenadores,… En diez años se les escurrió tiempo y responsabilidad como agua entre las manos. Hoy se han dado la espalda, no se hablan, no dialogan. Simbiosis de mediocridad e inercia de no hacer que algunos presidentes de Asociación con intereses espurios y ajenos al ajedrez y al deporte aún les dan su apoyo.

El ajedrez necesita despertar, rechazar y repudiar esta situación. El GM Marcel Sisniega habría dicho: “¡Aberrante!”. Abran los ojos, pulsen el nivel ajedrecístico, los diez años estériles.

Un técnico de natación de EU expresó: las mentes como los paracaídas, sólo funcionan cuando están abiertos.

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Source: Excelsior

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