Hay injusticias que duelen y mucho. ¿Saben por qué les cuento esto?, porque ahora que estuvo el papa Francisco en Morelia, se armó un escándalo porque Belinda estaba en primerísima fila, incluso al lado del gobernador Silvano Aureoles, quien prácticamente tacleó a su Santidad para presentársela, ya que “tenía una canción sobre la Tierra” que escribió hace seis años, es decir, que no urgía mucho, ¿verdad?
Y lo peor fue cuando la cantante descendió de un helicóptero oficial. Ella justificó diciendo que el gobierno la había invitado y que mucha gente viajó en esa nave, aunque sólo ella aparece. Bueno, pues el secretario de Seguridad Pública de Michoacán dijo que iba a castigar al mal servidor público, es decir, el piloto del helicóptero, por esa gran indisciplina.
¿Qué?, no estoy bromeando, pretenden que la gente crea que el piloto, por sus pistolas, decidió agarrar un vehículo oficial, volarlo, trasladarlo con Belinda arriba, aterrizarlo en la zona del magno evento, poner a la cantante junto al gobernador y, además, todo esto frente al estricto dispositivo de seguridad implementado por el Estado Mayor.
¡Qué bárbaro, señor! Todo lo que hizo y él solito. Afortunadamente, después de una investigación, detectaron que había sido un piloto solitario que nadie sabe de dónde conoce a Belinda, la invita, la traslada, se la presenta al gobernador, lo convence de que interceda ante el Papa y ya… Por favor, ¿creen que la gente es estúpida? Esa historia sólo este político y su jefe, el gobernador, la pueden creer, porque ellos la inventaron. Cuando mientan, por lo menos pónganse de acuerdo porque, por un lado, ella dice que la transportó el gobierno y, por otra parte, los funcionarios dicen que fue el piloto.
Belinda dice que no tuvo ningún trato preferencial frente al Papa, ¿no?, ¿entonces las miles de personas que llegaron a verlo fueron transportadas en helicópteros oficiales y a todas las ayudó el gobernador?
Es un honor para mí poder decirles que hice un cambio de empresa televisora. Luego de siete años de trabajar en Telemundo, me fui a Univisión, al programa número uno en espectáculos de la TV hispana: El gordo y la flaca.
Fue una invitación del vicepresidente de Planeación, Mauro Castillejos, hombre joven que conoce de contenidos, audiencias, producciones y televisión en general. A partir de la próxima semana empezará nuestro trabajo.










