Ahora, en el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México los proyectos pasan de ser locales a internacionales. Y es que en esta semana el presidente de este órgano, Edgar Elías Azar, envió una comisión al Congreso Mundial de Mediación que se lleva a cabo en Milán, Italia. El evento comenzó este lunes y los representantes del órgano judicial son los encargados de presentar uno de los programas del Centro de Justicia Alternativa: la mediación.
Cabe destacar que esta invitación no se hizo a México como cualquier invitado, sino con el propósito de que los países europeos conozcan los detalles de las estrategias mexicanas para enfrentar los casos judiciales de manera pacífica, pero con la misma fuerza normativa, pues al escuchar los resultados que han tenido en la Ciudad de México prevén replicarlo en varios países, empezando por Italia.
Hay quienes dicen en el Tribunal que la mediación ha venido fortaleciéndose desde 2008 con la llegada de Elías Azar, y que actualmente se marca una generación de alternativas viables para desactivar conflictos, algo que es aplaudido en Europa, nos aseguran.
Estaciones funcionando
Jorge Gaviño Ambriz, director del Sistema de Transporte Colectivo Metro, no desaprovechó ayer la oportunidad de presumir que, antes de su llegada, había 16 y media estaciones sin funcionar, claro, sin mencionar que él no se ha confrontado con el sindicato, como fue en el pasado.
Después de inaugurar una subdelegación de la Condusef, aseguró que ahora todas funcionan, incluso la Línea 12, en la cual, aseguró, se atiende a 420 mil usuarios a diario, aunque no se encuentra al ciento por ciento, Gaviño dijo que “está llegando al punto cúspide que tuvo originalmente”. Pero también aprovechó para enviar el mensaje de que la Línea A atiende a más de 400 mil personas de la estación Pantitlán a La Paz, en el Estado de México.
Y sobre los tumultos que se hacen en las horas pico, sobre todo en estaciones como la propia Pantitlán, aseguró que su funcionamiento no se encuentra rebasado, pero su capacidad de movilización es “finita”, ya que cada tren vacío puede movilizar a mil 500 usuarios, por lo que tiene que llevarse a cabo una especie de tandeo para que las personas puedan entrar.
“De tal manera que tenemos que ir controlando los flujos y eso es lo que hacemos en horas pico, no en todos lados, sino básicamente donde hay una gran cantidad de usuarios”, justificó.











