La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó el activismo político del diputado morenista Pedro Haces junto a figuras del PAN y dejó en manos de Morena cualquier eventual sanción, en un episodio que vuelve a exhibir las tensiones internas del partido rumbo a las elecciones de 2027.
El dirigente de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) ha planteado que su organización participe activamente en la definición de candidaturas y que sus integrantes puedan dialogar con distintas fuerzas políticas.
De hecho, Haces sostuvo recientemente que la CATEM buscará mayor representación política para los trabajadores y no permanecerá al margen del proceso electoral de 2027.
Sheinbaum cuestiona acercamiento con el PAN
El punto de fricción surgió por la presencia de Haces en actividades donde también participaron representantes del PAN.
La situación adquiere relevancia porque el diputado forma parte de Morena, mientras que su organización sindical defiende una estructura plural y ha planteado la posibilidad de establecer diálogo con partidos de diferentes colores.
Desde esa perspectiva, el activismo de Haces coloca a Morena ante un dilema político: permitir que una organización cercana a uno de sus legisladores explore acuerdos con la oposición o establecer límites sobre la participación de sus cuadros.
La propia dirigencia partidista ha defendido que Morena no debe corporativizar el voto ni asumir como propios los intereses de organizaciones sindicales. Esa postura fue expresada por Ricardo Monreal al rechazar que necesariamente deba existir una sanción contra Haces.
Morena enfrenta el desafío de mantener disciplina
El episodio ocurre mientras Morena comienza a definir su estrategia rumbo a 2027, un proceso que ya genera disputas internas por candidaturas y alianzas.
Para Sheinbaum, el comportamiento de los integrantes de Morena tiene una dimensión política adicional: cualquier acercamiento con el PAN puede interpretarse como una ruptura con la lógica de confrontación que históricamente ha marcado al movimiento frente a sus adversarios.
Sin embargo, el caso de Haces también plantea una discusión sobre los límites entre actividad sindical, participación política y militancia partidista.
La CATEM sostiene una estructura plural, mientras Haces impulsa una mayor presencia de trabajadores en espacios de representación popular. Ese planteamiento explica, al menos en parte, su intención de dialogar con diferentes fuerzas políticas.
El PT, aliado de Morena, ya expresó sus reservas ante esa estrategia. Su coordinador en San Lázaro, Reginaldo Sandoval, señaló que la Cuarta Transformación está integrada por Morena, PT y Partido Verde, y advirtió que buscar candidaturas por otras vías significaría acercarse a la oposición.
La sanción queda en manos del partido
Sheinbaum evitó colocarse como autoridad para determinar una eventual sanción contra Haces y dejó la decisión en el ámbito de Morena.
El mensaje político resulta relevante porque marca una separación entre la conducción del Gobierno federal y las decisiones internas del partido.
Así, el caso queda ahora en manos de la dirigencia morenista, que deberá determinar si las actividades de Haces representan una conducta incompatible con sus principios o si forman parte de la libertad de acción de una organización sindical plural.
El debate llega en un momento especialmente sensible. Morena busca preservar la unidad interna mientras avanza hacia la definición de candidaturas para 2027, y cualquier diferencia entre sus principales grupos puede convertirse en un factor de negociación política.
Por ahora, el activismo de Pedro Haces mantiene abierta una discusión que va más allá de su relación con el PAN: hasta dónde puede llegar la autonomía de los grupos sindicales vinculados a Morena y cuáles son los límites que el partido está dispuesto a establecer para sus dirigentes y legisladores.
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