La senadora del PAN, Lilly Téllez, llevó al pleno de la Comisión Permanente el conflicto político generado por la cancelación de la visa estadounidense de Andrés Manuel López Beltrán, “Andy”, y convirtió el episodio en un nuevo enfrentamiento entre la oposición y Morena.
Con una charola en mano, la legisladora panista desafió a los integrantes del oficialismo a entregar o romper sus visas de Estados Unidos como una supuesta muestra de solidaridad con el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
“Si el apoyo es de verdad”, planteó Téllez, los legisladores que aún cuentan con el documento migratorio deberían renunciar a él públicamente.
El gesto provocó reclamos, gritos y una nueva confrontación política en el Congreso. Ninguno de los legisladores oficialistas aceptó el reto de la senadora panista.
La visa de Andy se convierte en arma política
La confrontación ocurre después de que Andy López Beltrán informó que Estados Unidos canceló su visa. El episodio abrió un nuevo frente político alrededor de Morena y de la familia del expresidente López Obrador.
Desde el oficialismo se ha cuestionado que la medida sea utilizada como argumento político, mientras que PAN y PRI han aprovechado el caso para elevar sus críticas contra el círculo cercano al exmandatario.
La presidenta Claudia Sheinbaum también calificó la cancelación como una decisión con un componente político y de posible injerencia, mientras que la Embajada estadounidense sostuvo posteriormente que una visa constituye un privilegio y no un derecho.
En ese contexto, Téllez convirtió la discusión diplomática en una escena parlamentaria de alto impacto mediático.
La panista no sólo cuestionó la defensa que Morena ha hecho de López Beltrán, sino que buscó colocar a los legisladores oficialistas ante una disyuntiva simbólica: demostrar con hechos el respaldo a Andy o mantener sus documentos para viajar a Estados Unidos.
Noroña responde al desafío
El senador morenista Gerardo Fernández Noroña respondió al reto desde la tribuna, aunque no rompió su visa.
El legislador mostró el documento y explicó que tiene una lesión en una de sus manos, por lo que no podía realizar la acción en ese momento. Aseguró que podría hacerlo posteriormente.
La respuesta generó nuevas reacciones entre las bancadas y mantuvo el intercambio entre Morena y la oposición durante la sesión.
Más allá del gesto, el episodio exhibió cómo la cancelación de una visa individual escaló rápidamente hasta convertirse en un nuevo punto de confrontación dentro del Congreso.
Oposición busca capitalizar el caso
Para el PAN, el episodio representa una oportunidad para presionar políticamente a Morena y mantener bajo escrutinio a Andy López Beltrán, particularmente después de que la cancelación de su visa dividiera las posiciones de los partidos.
El oficialismo, por su parte, ha insistido en que la revocación de una visa no equivale a una acusación penal ni constituye por sí misma una sentencia o prueba de delito.
Así, el caso dejó de ser únicamente un asunto migratorio y se convirtió en un nuevo campo de disputa sobre la relación México-Estados Unidos, la familia López Obrador y el futuro político de Morena.
La escena protagonizada por Lilly Téllez en la Comisión Permanente confirma que el tema seguirá siendo utilizado por los distintos bloques legislativos para medir fuerzas, fijar posiciones y trasladar el debate internacional al terreno de la política mexicana.
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