La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó el jueves la existencia de una ficha roja de Interpol contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como contra otros exfuncionarios señalados por autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria federal explicó que la notificación internacional deriva de una orden de aprehensión emitida desde Nueva York, lo que activó mecanismos de localización internacional a través de Interpol.
La declaración marca un nuevo episodio en la crisis política y judicial que enfrenta el gobierno de Sinaloa, luego de que fiscales estadounidenses acusaran a Rocha Moya y a varios funcionarios de presuntamente colaborar con estructuras del Cártel de Sinaloa.
Ficha roja aumenta presión política sobre Morena
La confirmación de la ficha roja ocurre en medio de crecientes tensiones diplomáticas y políticas entre México y Estados Unidos por las investigaciones abiertas contra funcionarios sinaloenses.
Sheinbaum precisó que la ficha roja implica que las personas señaladas podrían ser detenidas en caso de abandonar territorio mexicano y viajar a otro país adherido a los mecanismos de cooperación internacional de Interpol.
Aunque la presidenta reiteró que las investigaciones deben sustentarse con pruebas sólidas, la admisión pública de la alerta internacional modifica el escenario político para Morena rumbo al proceso electoral de 2027 en Sinaloa.
El caso también incrementa la presión sobre las instituciones federales mexicanas, particularmente sobre la Fiscalía General de la República, que hasta ahora había mantenido distancia respecto a las solicitudes de extradición promovidas por autoridades estadounidenses.
Caso Rocha escala al plano internacional
Las acusaciones contra Rocha Moya fueron formalizadas en abril por fiscales federales de Estados Unidos, quienes señalaron presuntos acuerdos entre funcionarios locales y organizaciones criminales para facilitar operaciones de tráfico de drogas y protección política.
El exmandatario sinaloense ha rechazado públicamente los señalamientos y pidió licencia temporal al cargo para enfrentar el proceso abierto tanto en México como en Estados Unidos.
La existencia de fichas rojas internacionales coloca ahora el caso en una dimensión distinta, con implicaciones diplomáticas, judiciales y electorales que podrían extenderse durante los próximos meses.
Mientras tanto, el gobierno federal mantiene el discurso de cooperación internacional con respeto a la soberanía mexicana, aunque el expediente Sinaloa ya se convirtió en uno de los temas más delicados para la administración federal.
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