
CIUDAD DE MÉXICO.
El tenor mexicano Emilio Ruggerio envió una carta a esta Redacción, en la que precisa un par de cosas en la nota “Ni para el pasaje”, del pasado viernes (Excélsior 04/03/2016), donde denuncia que el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y la Ópera de Bellas Artes (OBA) le ofrecieron un pago por diez mil pesos por presentarse en México, dentro de un homenaje que él mismo propuso al tenor Giuseppe di Stefano, sin cubrirle sus gastos de transportación aérea y viáticos.
Al respecto comentó que en el cuerpo del texto no se debió incluir el nombre del tenor mexicano Francisco Araiza. Esto, debido a que las declaraciones pertenecen a su agente artístico y no a su maestro Francisco Araiza: “Lamentablemente fue confundido el nombre de mi maestro y mentor Prof. Ks Francisco Araiza por el nombre de mi agente artístico Francesco (Saviano), quien lamentó el desinterés hacia mi persona por parte de la Compañía Nacional de Ópera, al no recibir una respuesta concreta del INBA, que desde el año pasado se estaba platicando, ya que mi agencia no sabía si contar o no conmigo en esos días y no podían organizar mi calendario”.
Y agregó: “Quiero pensar que se han confundido al yo haber pronunciado en italiano el nombre de mi agente; él (Araiza) jamás dijo lo que se atribuye en esta entrevista”.
Sin embargo, remarcó que no ha obtenido respuesta alguna de Gabriela Peláez Herrera, gerente de grupos artísticos del INBA. “Lamentablemente no he tenido respuesta alguna de parte de la distinguida señora Gabriela Peláez a mi carta enviada el día 29 de febrero de 2016, ni mucho menos hubo contacto telefónico con ella”.
“Recibí la respuesta por medio de una tercera persona. Me hubiera gustado mucho saludarla personalmente y aclararle que, aun si estuviera visitando a mi familia en México, diez mil pesos… no es una suma muy llamativa ni mucho menos decorosa, sino más bien denigrante y ofensiva, pero lamentablemente no tuve esa oportunidad”.
Ruggerio recordó que luego de escribirle a Peláez para preguntarle si firmarían contrato y si el boleto de avión lo compraría la institución, si el pianista estaba programado o podía él llamar a alguno a su gusto, o invitar a alguna cantante mexicana, recibió una respuesta “decepcionante”, pues le informaron que el INBA no costearía viáticos ni hotel y sólo le pagarían honorarios, esto a pesar de que tan sólo el viaje redondo en avión de Fráncfort a México tiene un costo de mil 80 euros (21 mil 168 pesos al día de hoy), lo cual implicaría que el tenor debe pagar por debutar en nuestro país.
Hasta ahora ni el INBA ni la OBA, ni Gabriela Peláez han emitido comentario alguno al respecto.









