
CIUDAD DE MÉXICO.
Condenado en 2014 a 11 años de prisión por homicidio involuntario, cuando tenía 16 años de edad, el menor Carlos Adrián Vázquez Jr. dijo haber perdido las ganas de vivir, hasta que intercambió cartas con el papa Francisco.
“Estimado Carlos”, escribió el Papa al iniciar su misiva del 21 de enero de 2016, “¡que la paz de Jesucristo esté con usted! Me complació recibir su reciente carta…”.
Un asombrado Vázquez dijo a medios estadunidenses que “Yo no lo podía creer”. Con todo, es bien conocido el interés del Pontífice por consolar y aconsejar a personas privadas de su libertad.
“No creía que el Papa iba a escribir a alguien que está detrás de las rejas”, dijo Vázquez, ahora de 18 años, y aseguró estar arrepentido de sus actos.
“Rezo para que mientras usted y sus compañeros residentes celebran la apertura de la Puerta Santa, puedan recibir estos dones y llenarse de paz y esperanza”, escribió el Papa. “Sepan que el Papa está pensando en ustedes y orando por ustedes. Y por favor recuerden rezar por mí, porque necesito mucho sus oraciones”.
Vázquez, que era miembro de una pandilla, fue condenado por homicidio accidental poco antes de cumplir 16 años y en los primeros meses de su encierro en una prisión juvenil de Los Ángeles (California) sostuvo constantes peleas, dijo el sacerdote Michael Kennedy.
El joven, que está a punto de ser enviado a una cárcel para adultos, escribió al Papa en un impulso y para su asombro, el mes pasado recibió respuesta.










