El regreso de Obeliz FC a México comenzó este miércoles 12 de agosto, después de varios días de incertidumbre provocados por el terremoto ocurrido en Colombia.
La delegación infantil, integrada por 35 jugadores, entrenadores y familiares, tuvo que modificar su itinerario y dividirse en diferentes rutas para avanzar hacia sus hogares.
Solidaridad permitió enfrentar la emergencia
La contingencia obligó al grupo a trasladarse por carretera desde Armenia hasta Bogotá, luego de que el aeropuerto local suspendiera operaciones.
Desde la capital colombiana, los representantes del equipo buscaron alternativas con apoyo de la Embajada de México y otras instituciones para reorganizar los vuelos.
Mientras las conexiones aéreas cambiaban constantemente, familiares, amigos y ciudadanos realizaron aportaciones económicas para cubrir necesidades inmediatas como alojamiento, alimentación y transporte.
También se recibieron recursos de autoridades y organizaciones privadas.
Entre los apoyos mencionados por el equipo figuran una aportación de 20 mil pesos atribuida a Martha Santana y a la gobernadora Marina del Pilar, recursos de Ramón Vázquez Valadez y la representación diplomática mexicana, además de cinco mil pesos proporcionados por el secretario de Gobierno de Tijuana.
La Embajada de México en Colombia aportó 892 dólares para contribuir con los gastos derivados de la contingencia.
Una delegación dividida para volver a casa
La solución final implicó distribuir a los integrantes en diferentes vuelos y destinos.
De acuerdo con la información difundida por el equipo, 18 personas llegaron a Cancún, nueve a Ciudad de México y ocho a Monterrey, desde donde continuarían su traslado hacia sus respectivos hogares.
Uno de los respaldos económicos más importantes provino de Fuente de Sabiduría Fundación, que destinó 90 mil pesos para contribuir con los costos de 12 vuelos.
El equipo Obeliz FC explicó que la emergencia representó una presión financiera considerable, pues fue necesario redirigir recursos originalmente destinados a alimentación y hospedaje para cubrir los nuevos boletos aéreos.
Tras superar las dificultades generadas por el sismo y las cancelaciones, la delegación comenzó finalmente la última etapa de un viaje marcado por la incertidumbre, pero también por la solidaridad.











