En el 2002, un puñado de periodistas, pertenecientes al Boston Globe, hizo cimbrar a la Iglesia católica gracias a una investigación; en ella se exponía la red de pederastia, llevada a cabo a lo largo de varias décadas, en la que el silencio hubiera sido fatídico para la sociedad, sobre todo para aquellos que de una u otra forma tienen depositada una fe ciega en el catolicismo.
Pese a lo morboso que puede resultar la premisa de la cinta, básicamente los valores cinematográficos de la misma ayudan a subrayar la relevancia del periodismo de investigación y no a explotar el morbo, como los es la pederastia eclesiástica
La cinta podría ser prima hermana de Todos los hombres del presidente, protagonizada por Robert Redford y Dustin Hoffman, que aborda una investigación periodística del Washington Post sobre el caso Watergate. En esta ocasión, los actores consiguen un lucimiento en su labor como periodistas haciendo alusión a un viejo adagio de Capote. “Cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo, y el látigo es únicamente para autoflagelarse”.
El esfuerzo y el trabajo en equipo son resaltados en este filme que resulta absorbente, inteligente y que delinea lo apasionante del periodismo de investigación, tal vez le falta adrenalina, pero su importancia cinematográfica es innegable.
Adrián Ruiz
DIRIGE
ACTÚAN
El Partido Acción Nacional (PAN) exigió a la Fiscalía General de la República citar a Andrés Manuel…
Morena respaldó a Andrés Manuel López Beltrán después de que Estados Unidos cancelara su visa,…
La examen de control de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) entra en una…
La Merced se encuentra ante una nueva estrategia para contener la extorsión que afecta a…
El regreso de las Águilas a su renovado mini estadio El Nido marca una nueva…
Karoline Leavitt dejará la Secretaría de Prensa de la Casa Blanca a finales de agosto…