En vez de quererte tanto, quisiera quererte menos.
Emanuel Ortega, Timidez
Durante la primera mitad de este sexenio, el estigma de la administración ha sido la timidez. Dice Sun Tzu que el adversario solamente avanza el territorio que nosotros retrocedemos. Durante tres años, la administración actual llena su boca de reformas estructurales, pero retrocedió a los embates de la Sección 22 de la Coordinadora del magisterio, que tomó las calles de la ciudad que quiso cuando le dio la gana, asistió a dar clases cuando le plugo y recibió jugosos subsidios previamente acordados. De manera similar, mientras el precio del petróleo se iba desplomando sin remedio, el gobierno federal contuvo los inevitables cambios que en Pemex hoy asustan a tantos porque implican despidos e interrupción de inversiones importantes. Además de que llevarán necesariamente a la privatización de proyectos que antes se calificaban de estratégicos.
Hace un año aproximadamente, la administración se plegó a los dictados de instancias extranjeras que iban a investigar de manera independiente la desaparición y muerte supuesta de 43 jóvenes estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, en Guerrero. Primero alguien impuso la presencia de unos argentinos que supuestamente son la chucha cuerera de las investigaciones de estudiantes asesinados. Luego, un resentido funcionario mexicano de la OEA mandó a su propio Cuerpo Interdisciplinario de Expertos Independientes para que un señor peruano viniera y, en menos de dos días, dijera que en el tiradero de basura de Cocula era imposible que se hubiera quemado un solo cuerpo.
Basada en el dictamen de estos “independientes” que el gobierno mexicano paga en todos sus gastos y honorarios, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que maneja el señor Álvarez Icaza desde Washington, emitió una declaración condenatoria a todas las acciones del gobierno de México en el área de derechos humanos.
Ya tendría el gobierno quién lo defienda ante todo este alud de denuncias infundadas.
Lo que a mí me preocupa es que, hasta las últimas semanas, no ha tenido quién. Ni siquiera sus cabecillas.
Quiero pensar que los maestros que no atiendan la última llamada de presentar exámenes de aptitud para conservar su chamba se van a ir a la calle. Quiero pensar que los señores extranjeros que nos vinieron a descubrir el agua tibia y el hilo negro se pueden ir tranquilamente a su casa. Que el gobierno de este país, con todo lo jodido que esté, no tiene por qué aguantar los insultos imbéciles de Donald Trump ni las invectivas de los expertos enviados por el señor Emilio Álvarez Icaza Longoria para fortalecer sus posiciones políticas dentro de México.
El Presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Revolucionario Institucional (PRI), afirmó que en el Congreso de la…
Por instrucciones de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y con el objetivo de coordinar la estrategia de…
La Presidenta de la Mesa Directiva, diputada Kenia López Rabadán, recibió la iniciativa presentada por la titular…
El presidente de la Junta de Coordinación Política y coordinador del grupo parlamentario de Morena,…
El Juzgado Quinto de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de México resolvió el…
El cantante y ganador del Grammy Bobby Pulido ganó el martes las elecciones internas primarias del partido demócrata en…